La huerta de invierno requiere paciencia, por ello, en diciembre se aprovechó la sesión formativa para realizar dos talleres:
Comenzamos la sesión visitando el huerto y valorando su estado: la manta térmica ha protegido los cultivos. Habas y guisantes han notado el frío de este mes, pero han sobrevivido.
Durante esta sesión se realizaron las siguientes tareas:
- Siembra directa de algunas semillas: cebolla, puerros, rabanitos, nabos y remolacha.
- Revisión de los semilleros de los cultivos de primavera y plantación de los que tenían el tamaño adecuado.
- Organización de la huerta de primavera, verano: asociaciones, rotaciones, marcos de plantación, número de plantas.
- Cavar la parcela para patatas.
- Se siega en abono verde y se hace un experimento: en una parcela se entierra en verde y en la otra se deja en superficie. Se verán las diferencias en los cultivos de verano.
- Se realizan semilleros de flores: caléndulas, ajetes, cosmos, zinnias y capuchina: Las flores, además de dar color al huerto y ser comestibles, favorecen la biodiversidad, con lo que el huerto es más estable y equilibrado, repelen a insectos perjudiciales y atraen a polinizadores. Todo ventajas.
De nuevo vimos la evolución de nuestra huerta y realizamos las siguientes tareas:
- Planificación grupal de las nuevas siembras en los bancales.
- Arreglo de la fuga en el sistema de riego.
- Cosecha de borraja, habas, zanahorias, coles y remolachas.
Se desechan las acelgas por invasión de pulgón blanco.
- En los bancales que han quedado libres se siembran solanáceas y cucurbitáceas.
- En plantón se incorpora tomate (variedad de rama, cherry, buey y tomate de
Crimea), pimiento verde italiano, tagete y capuchina.
- En siembra directa, calabacín redondo, calabaza, pepino y pepinillo.
- Se deja libre el bancal de las acelgas y coles con vistas a la siembra de nuevas especies en la siguiente sesión en el mes de mayo.
Se realiza esta sesión a primera hora de la mañana, huyendo de las altas temperaturas veraniegas.
En primer lugar, se arregla el sistema de riego, cambiando el programador y se aumenta la frecuencia. Se decide finalmente programarlo dos veces al día.
- Después de podar las malas hierbas de los diferentes bancales, se recogen los rábanos y las borrajas. También se recogen las flores secas de la caléndula y se extraen las semillas para utilizarlas en años posteriores.
- Se tutoran los tomates, los pepinos y las judías verdes para favorecer el crecimiento en vertical. También se coloca la red en las judías verdes, plantas trepadoras de mata alta.
- Se acolchan los cultivos para impedir la evaporación del suelo, y así evitar grandes oscilaciones de temperatura del suelo entre el día y la noche. Además, se favorece al cultivo de una alimentación constante y regular.
- Se lleva a cabo un tratamiento sobre los cultivos contra las plagas, a base de Tierra de Diatomeas.
Evitando las altas temperaturas actuales, comenzamos la última sesión de huerto a primera hora de la mañana.
Cosechamos todas las patatas y procedemos a la limpieza de esa zona del bancal, retirando todas las hierbas que han crecido. También hemos recogido tomates, pimiento verde y lechugas de diferentes variedades. Ahuecamos la tierra de los bancales con abono verde y añadimos hummus de lombriz. Una vez preparados, procedemos a la siembra de repollo, coliflor, coles de Bruselas, romanescu, lombarda y diferentes variedades de lechuga.
La planificación del huerto de verano queda así:
Tapamos los bancales de las coles con malla antipájaros para evitar el acceso de las aves a los cultivos.
En esta ocasión, terminamos la sesión hortelana con una degustación de verduras del huerto preparadas en cocina solar. Se cocinaron patatas, pimientos y calabacín a la plancha.